Queridos
lectores, camaradas y topos:
Probablemente no han sabido nada de mi los últimos 90 días, porque estaba desgranándome en Twitter.
Probablemente no han sabido nada de mi los últimos 90 días, porque estaba desgranándome en Twitter.
Si
me quedaba con ustedes, me habrían
visto escribiendo sobre Siria 89 veces de los 90 días. No es que me
haya olvidado de Gaza o de Libia, pero Damasco y Siria son nuestra
fortaleza, ¡nuestra última fortaleza!
Me
aburre citarme a mi mismo, y a ustedes les aburriría aún más, pero
debo insistir en que: ¡Si
Damasco cae, tendríamos que olvidarnos de Jerusalén los siguientes
30 años!
He
ahí lo que me devora:
-
El islamismo está siendo funcional nuevamente al imperialismo
occidental como lo fue en 1979 en Afganistán.
-
Damasco es nuestro último bote salvavidas y tenemos que utilizarlo
incluso si Assad fuese un dictador.
-
¿Qué está mal con los dictadores?
-
¿No jodió Stalin a Hitler?
-
¿No jodió Nasser a Francia + RU?
-
¿Qué está mal con Fidel Castro?
-
¿Y quién dijo que la democracia es sagrada o pura?
En
septiembre de 1976 disparaba un RBG e inmovilicé un tanque sirio que
estaba atacando a combatientes de la OLP en mi pueblo natal en
Líbano.

Quienes
darán hoy a un tanque sirio son:
-
Salafistas enviados por Arabia Saudí
-
o mercenarios enviados por Qatar
-
o Blackwater con un nombre nuevo
-
o infiltrados de la OTAN con saboteadores de la CIA.
Los
tiempos han cambiado.
Ahí
lo tienen.
¡Siria
es el principio y el fin!
Si
quieren que escriba nuevamente,
deben
soportar mi Siriamanía, mi Siriafilia.
¡Bashar
al Assad ino es mi héroe, sino mi escudo!
Raja
Chemayel
15
de diciembre de 2012
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